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Consultas de uso => SALUD => Mensaje iniciado por: yo en 17 de Octubre de 2013, 04:43:44 pm

Título: Odontología (Dra. Gelfo)
Publicado por: yo en 17 de Octubre de 2013, 04:43:44 pm
La doctora María Judith Gelfo Flores practica la odontología holística desde hace 20 años en Madrid. Bajo la perspectiva de entender al paciente como un todo, con sus características físicas y psíquicas, en su día a día utiliza diferentes medicinas complementarias con el objeto de llegar al origen de los problemas. Sin caer en el error de las modas,aboga por lo natural, por evitar la odontología más invasiva y por dar un papel más notorio al paciente. El primer paso en su consulta es que éste tome conciencia de su salud y de lo que ha de hacer para reservarla. Los pacientes que recibimos en nuestro centro saben que hacemos una odontología diferente; intuyen cómo es nuestro trabajo, pero es muy difícil que lo sepan exactamente porque abarcamos un campo muy amplio, aplicamos las ultimas tecnologías odontológicas y empleamos elementos de medicinas complementarias.

¿Qué medicinas complementarias se utilizan en su centro?
Utilizamos acupuntura; flores de Bach, que es una técnica reconocida por la Organización Mundial de la Salud; auriculoterapia; musicoterapia; sofrología; masajes terapéuticos; fisioterapia; aromaterapia; reflexología dental y podal; posturología; ejercitaciones específicas para la articulación temporomandibular, etcétera. Generalmente, en la primera consulta al paciente se le realiza un examen exhaustivo, que puede durar entre 45 minutos y hora y media. Hacemos una historia clínica completa y, a partir de ahí, se le hace un diagnóstico inicial. Estos exámenes los realiza un odontólogo que, posteriormente, expone el caso a los profesionales correspondientes de cada una de las especialidades odontológicas. En la primera visita lo que marca la pauta es el test kinesiológico, una disciplina que está basada en los principios de la medicina cuántica. Este test es fundamental para conocer la salud del paciente concebida en su conjunto.

¿Existen tratamientos odontológicos más susceptibles de tratar con medicina holística que otros?
Se pueden tratar todas las disciplinas odontológicas, la diferencia básica con respecto a los tratamientos convencionales es desde dónde se trata. Nosotros hacemos una preparación previa del paciente, normalmente con aromaterapia o con flores de Bach. Hay pacientes que vienen a dos o tres sesiones de preparación antes de empezar su tratamiento odontológico, para ser educados y que se responsabilicen de su boca. Deben saber que van a empezar con algo diferente. Es positivo que se haga una preparación mental para que el cuerpo se abra más fácilmente y permita obrar cambios con menos traumas. Tenemos pacientes que se han hecho cirugías importantes, tales como implantes con elevaciones de seno o extracciones de cordales sin anestesia, y eso sólo es posible gracias a una preparación previa especial del paciente. Además de adecuarnos a las características del paciente, también limitamos los materiales.

¿Qué fundamentos tiene la odontología holística?
La odontología está basada en fundamentos científicos y nosotros, a través de la perspectiva holística, abarcamos todo el ser humano para ponerlo a disposición de nuestro cometido diario; es decir, la boca, la articulación temporomandibular y su entorno. La boca no es sólo dientes, encías, lengua y tejidos; hay relación con todo el resto del cuerpo humano. A veces, en la práctica diaria tecnificamos demasiado nuestro cometido y nos limitamos a la mecánica odontológica; nos olvidamos de que hay enfermedades generales que se manifiestan en la boca, de que ese ser humano también tiene sensibilidades, emociones e inestabilidades en su vida diaria. Actuamos en ese juego de la búsqueda del equilibrio que tiene como resultado la salud.

¿Cuál es la manera habitual de proceder cuando llega un paciente a la consulta?
La mayoría llegan derivados de médicos naturistas o de profesionales sanitarios que están muy vinculados con todo lo que es el mundo de lo natural. Los pacientes que recurren a la medicina holística sienten un alto respeto por sí mismos, son seres humanos muy conectados con la naturaleza de su vida; esto es un punto de partida muy importante, porque lo esencial es la educación para la salud. Cuando una persona llega a la consulta con un problema en su boca ha de tomar conciencia de por qué ha llegado a ese punto. Tenemos la tendencia de achacar nuestros problemas a los demás; decimos que hemos tenido malos dentistas, malos tratamientos o simplemente mala suerte, pero no nos fijamos en nosotros mismos, en nuestros estado físico y psíquico, y si no tomamos conciencia de nuestra salud, podemos tratar nuestra boca, pero empezamos fallando. El paciente ha bajado
del pedestal al profesional de la salud, ahora quiere compartir y saber y se pregunta por qué suceden las cosas.
Por ejemplo, desde hace muchos años estamos en contra de la utilización de las amalgamas de plata. Para retirarlas, se sigue un protocolo muy estricto, que consiste en la utilización de máscaras para el paciente y para el odontólogo y los auxiliares que estén trabajando; asimismo, se utilizan filtros especiales en el gabinete para no dejar mercurio residual en el ambiente. El mercurio es un problema muy serio y la odontología no puede quedar al margen de ello.

Pese a lo dicho por los organismos oficiales nacionales e internacionales, ¿considera que la amalgama de plata representa un peligro para la salud?
No podemos negar que los problemas de las amalgamas de plata dependen de la sensibilidad de cada persona. Entiendo que haya muchos pacientes que las lleven y no tengan problemas aparentes de salud, pero no se puede obviar a un grupo de pacientes que sí presentan problemas. La toxicidad del mercurio puede llegar al cuerpo a través de la boca, por la alimentación o por otras fuentes; también hay que contemplar a los pacientes alérgicos a ciertos metales. No debemos sembrar una alarma pública, pero si sabemos que el mercurio es de los metales más tóxicos y tenemos otros materiales a nuestra disposición, es absurdo seguir utilizándolo.

¿Cuáles son las demandas más habituales de sus pacientes?
Tenemos un poco de todo. Hay un grupo de pacientes con sensibilidad química múltiple, que son personas que no pueden estar en contacto con plásticos u otras sustancias. Tenemos muchos pacientes que no desean utilizar amalgamas o que necesitan retirarlas. Hay pacientes que han seguido tratamientos odontológicos previos y que no están satisfechos con los resultados o que, después de varios meses o años, empiezan a tener una sintomatología extraña; es algo que pasa mucho con los implantes. En este último caso recurrimos al análisis Melisa, que introdujo el doctor Juan Sabater en España hace siete años. Es un test que mide la alergia a metales en sangre.

Dado que hay que hacer análisis previos, ¿son más largos los tratamientos holísticos que los convencionales?
Normalmente, nuestros tratamientos son algo más largos y se van aplicando de acuerdo con la capacidad de respuesta del organismo. Como los dientes están conectados en el plano neurológico, y es todo un entramado que afecta al conjunto de la persona, actuar sobre distintos campos en un mismo día puede suponer una especie de cortocircuito neurológico que hay que tratar de evitar. Hacer los tratamientos con rapidez, de forma intensiva, puede llevar a que el paciente termine agotado y, peor aún, que cuando finalice su tratamiento dé carpetazo a la salud bucodental. Luego puede estar años sin querer volver al dentista. Nosotros preferimos ir pausados, lo que nos permite también hacer los controles de higiene bucal, los de fisioterapia mandibular e ir viendo cómo la persona va asimilando su nueva situación y cómo va integrando los conceptos.

¿Dónde se forma el profesional que desea practicar odontología holística?
En los distintos cursos que en el ámbito nacional imparte la Sociedad Española de Kinesiología Médica y Odontológica.

¿Realmente nota que está de moda lo natural?
Lo bio y lo seudonatural está de moda, y es algo que es preocupante. No me gusta ver a profesionales que aprenden una técnica durante un fin de semana e inmediatamente la ponen a la venta. No es lo mismo vender que incorporar. Debemos reconocer las necesidades del paciente y aplicar la técnica. No es lo mismo la acupuntura que pinchar unas agujas, no es lo mismo la homeopatía que dar medicamentos homeopáticos, no es lo mismo hacer un tratamiento de terapia floral de fondo que dar flores de Bach o aromaterapia a una persona. Por respeto a ciertas especialidades, que son muy antiguas, se debe poner cada cosa en su sitio.

¿Cómo puede el paciente reconocer a un buen profesional?
Lamentablemente, sólo puede juzgar por su experiencia. No existen acreditaciones en cuanto a las herramientas que nosotros utilizamos, pero también es cierto que las acreditaciones no garantizan totalmente que el profesional Sociedad de Homeopatía, los colegios de médicos y ciertos laboratorios. En nuestro centro, todos los profesionales realizan cursos de formación interna cada tres meses, para lo que invitamos a profesionales que destaquen en las especialidades de las medicinas complementarias para que podamos hacer una puesta al día. Además, cada uno de nosotros acude a los cursos externos que considera de más interés. Una vez por mes, los profesionales del centro nos juntamos para exponer aquello que hemos aprendido en el último periodo o lo que hemos experimentado en nuestra técnica diaria; algo muy beneficioso, ya que no podemos ir a todos los cursos. Las auxiliares dentales también están formadas en las técnicas que aplicamos. Creemos que el paciente debe tener facilidad para recibir información y muchas veces se dirige a las auxiliares para preguntarles por su tratamiento, y ellas deben saber orientarle. En odontología holística hay que estar continuamente informado y formado, es una cuestión de compromiso con la salud.

La inmensa mayoría de las medicinas complementarias que practican no tienen acreditación formativa. ¿Es éste un obstáculo para llegar al paciente?
El paciente no reclama la acreditación y sí la formación confiando en la responsabilidad ética de nuestra capacitación. Pero no tenemos dificultades con los pacientes, ellos llegan al centro ya informados sobre nuestra forma de actuar. En la actualidad, la única de las medicinas alternativas con acreditación para odontología es la posturología, que la concede la universidad italiana
de Palermo. Desde la Sociedad Española de Kinesiología Médica y Odontológica se pretende obtener una cierta oficialidad de nuestros tratamientos, sobre todo porque queremos tener un centro de estudios serio, en el que el profesional pueda formarse de manera íntegra, sin tener que peregrinar de una escuela a otra. Todos los que practicamos estas medicinas complementarias hemos dedicado un gran esfuerzo en formarnos: muchos fines de semana estudiando, practicando y, muy importante, relacionando conceptos para poner el conocimiento al servicio del paciente, tomando como punto de entrada la boca. No es fácil recorrer este camino en el que se ven las relaciones de los diferentes órganos del cuerpo humano, aunque al final sí se aprecia que todo tiene que ver con la medicina cuántica y la neurología.

¿Con qué ojos mira el resto de los profesionales dentales a los odontólogos holísticos?
Tenemos colegas que notan un cierto alivio con nosotros porque pueden enviarnos sus pacientes con dificultades o que presentan problemas de difícil solución. Otros nos tachan de raros e incluso hay quien dice que los odontólogos holísticos nos aprovechamos de la moda que existe. Pasa con todas las especialidades, hay odontólogos que cuelgan el cartel de ortodoncista porque han hecho un curso y, sin embargo, no son buenos. Con el tiempo, las cosas caen por su propio peso. Los buenos ortodoncistas tienen su consulta llena, los que no son buenos tendrán un pico de clientes en un momento dado, pero luego bajarán con toda seguridad.

¿Qué volumen de odontólogos holísticos hay en estos momentos en España?
Somos muy pocos, quizá quince o veinte en activo. Somos muchos los que hacemos cursos, pero a veces cuesta un gran esfuerzo cambiar la práctica: hay un gran temor a que el paciente vea que la clínica cambia de concepción, es un miedo que se da más en pueblos pequeños que en ciudades grandes. En la SEKMO tenemos grupos grandes que se están formando, llevan tres años asimilando conceptos, estudiando, pero todavía no forman parte del núcleo maduro. Los jóvenes están entrando sobre todo a través de la posturología, ya que los odontólogos trabajamos en un entorno muy mecánico, vemos estructuras, alineaciones; por eso es más sencillo conquistar a los colegas a través de esta técnica, que es más evidente que otras.

¿Hay países referentes en odontología holística?
Hay países que se destacan en ciertas técnicas o puntos de vista. Por ejemplo, en Alemania y Francia existe mucha tradición en homeopatía y en oligoterapia, que es una disciplina basada en la utilización de ciertos minerales y metales. En Italia hay una amplia demanda de técnicas de posturología y en Estados Unidos es creciente el interés por todo lo relacionado con la toxicología. Realmente, en todos los países se toca de todo, pero en algunos hay más tradición o demanda de una técnica concreta, ya que se ajusta más a sus necesidades sociales.

¿Hay suficiente oferta de materiales para este tipo de odontología?
No, está bastante restringido, por lo que también se complica la odontología estética. Por ejemplo, hay que utilizar composites sin bisfenoles, hay que ser muy exquisito a la hora de realizar prótesis y trabajar con laboratorios serios que no utilicen metal reciclado para que no haya traza de metales. Los materiales de impresión suelen ser otro problema porque, a veces, les cambian el sabor o agregan un componente y, de pronto, surgen pacientes con problemas. Aquí hay que habituarse a leer mucho la letra pequeña; generalmente, se nos ha entrenado en el sentido de que si algo funciona no es tóxico. En estos momentos, han surgido compañías que han visto la beta comercial de los productos bio; comercializan productos en los incluyen el lema de “toxicidad cero”, pero en ocasiones es una estrategia de ventas. El problema de la odontología es que los materiales que utilizamos en los pacientes los ponemos por mucho tiempo o incluso de manera indefinida. En ese tiempo, el material puede liberar sustancias por sí mismo, también como producto de la masticación o por la propia acidez de la boca. Asimismo, el ser humano está en constante dinamismo: estamos expuestos a diferentes niveles de estrés, a cambios en nuestro sistema inmunológico, el alimento que tomamos hoy sin peligro alguno mañana nos puede sentar mal. Por estos motivos, las revisiones son fundamentales. Cuando incorporamos un
material al paciente debemos decirle que en su momento actual ese elemento le va bien, pero todo puede cambiar con el tiempo y con circunstancias diferentes.